Un espacio para el corazón

solidaridad

Caridad para Nuestros Semejantes

Siempre recordaré con agradecimiento y cariño a Lolita, aquella buena mujer que una vez, cuando mucho lo necesitaba, me tendió la mano, atendiéndome como si hubiese sido mi propia madre.

Trataré de relatarles la buena obra con la que esta persona demostró, una vez más, la grandeza de su corazón.