Un espacio para el corazón

alcoholismo

Fuerza de voluntad

Soy un hombre casado, con 8 hijos de familia, 5 muchachas y 3 hombrecitos. Siempre, en el pasado había llevado una vida decente sin tener más vicio que el cigarro, y solo de cuando en cuando tomaba unos tragos con los amigos, moderadamente.

Pero de pronto, sin saber cómo, fui aumentando la dosis de licor ingerido y empecé a embriagarme, no sin arrepentirme al día siguiente, y hacerme el propósito de no volver a hacerlo. Sin embargo como empujado por una fuerza sobrenatural, me iba arrastrando el vicio, al grado de pasarme ocho días sin ver a mi familia y no haciendo si no parrandear.